Cómo entregar un MVP funcional en 7 días
La metodología que uso para pasar de idea a producto en una semana, sin sacrificar calidad ni escalabilidad.
La clave del MVP en 7 días no es trabajar más rápido: es recortar lo que no aporta. El día 1 se define el flujo principal del producto — la única tarea que el usuario debe poder completar — y todo lo demás queda fuera del alcance inicial.
Los días 2 a 5 se construyen la base de datos, la API y la interfaz del flujo principal. Se usan componentes de sistema de diseño, tablas con esquema pensado para crecer y lógica separada por capas para que el MVP no haya que tirarlo después.
Los días 6 y 7 son para pulir: pruebas de los flujos críticos, ajustes de diseño y deploy. El resultado no es un prototipo descartable: es la primera versión de un producto que puede seguir creciendo sin reescribirse.